viernes, 26 de junio de 2015

Summertime



Durante el paréntesis de las vacaciones estaremos poniendo al día el blog para empezar el curso con nuevas entradas. Feliz descanso.

miércoles, 24 de junio de 2015

Oposiciones: una serie de catastróficas desdichas.


SPOILER: Esta entrada va a ser larga, muy larga...

Estudiar para unas oposiciones mientras se trabaja es tarea complicada, como la mayoría de compañeros docentes interinos saben. Si además las administraciones apuran hasta unos meses antes para confirmar que se convocan, la cosa se pone peliaguda. 
Este año ha sido la segunda vez que me presentaba a una oposición de secundaria y el final ha sido catastrófico. Esta entrada la escribo a modo de desahogo y de reflexión sobre un proceso selectivo vil y ruin, que necesita de reforma y que condiciona tu vida durante años sin darte cuenta. Permitidme que vomite aquí algo del estrés acumulado. Aviso de que la vomitona puede ser errática, en plan stream of consciousness.
La primera vez que me enfrenté a una oposición fue en 2010, justo antes del "tijeretazo". Aprobé y no me quedé muy lejos de conseguir plaza, pero desde ese punto todo fue una sucesión de reveses y complicaciones a las que se les ha intentado sacar el lado bueno.
A la espera de saber qué pasaba, aquel septiembre de 2010 me llamaron para ocupar una vacante para todo el año con un tercio de jornada en el 1er y 3er trimestre y el 2º a completa. El primero y el último puede decirse que trabajé prácticamente gratis, es decir, para pagarme el techo. Ofrecer un tercio de jornada es de locos, pero aún así lo acepté porque en esto de las oposiciones eres esclavo de la experiencia y si la docencia es vocación uno hace lo que tiene que hacer. De un día para otro me mudé con la casa a cuestas a 500km de donde vivía entonces. Apuesto a que muchos estaréis asintiendo ahora al leer esto. No es nada nuevo lo que cuento. Es la NO vida del interino, supeditada durante años, entre convocatoria y convocatoria, a la carretera, de centro a centro, como un nómada. Eso si hay suerte y te llaman. 
De ese año en un centro en un pueblo de Toledo aprendí más de lo que jamás hubiera imaginado. Los inconvenientes, que los había, los olvidé. El centro era humilde, pero la ilusión del equipo docente era inigualable. Tuve la suerte de empaparme de las enseñanzas de un par de grandes y sabios docentes que se jubilaban aquel año y que no habían perdido un ápice de entusiasmo. Tampoco olvidaré a ese complicado grupo de chavales de PCPI con los que tuve el placer de aprender y a los que enseñé un poquito de Literatura Española e Inglés.  Durante ese curso me formé en todo lo que pude en el CPR, en INTEF, participé activamente en todo lo que organizaba el centro, del programa de Comenius,  de los grupos de trabajo, en fin, de lo que es la vida de un docente.
Sin embargo, esa primera experiencia docente en un IES se vió empañada al curso siguiente, cuando después de tener vacante asignada para todo el curso, el aumento de horas lectivas de los docentes y el consecuente recorte (bestial en CLM) de personal, me dejó en casa, a la espera de que me llamaran. Mientras tanto tu vida está en stand by. No trabajé hasta diciembre, para cubrir 10 días a una compañera con afonía. Y te plantas con tus cosas en otra ciudad, sin casa y sin poder conocer ni hacer mucho con esos alumnos porque si no lo haces te saltan y te pasan por delante y entras en un bucle infinito e infernal. Después de eso a casa, hasta casi febrero para otra sustitución de 4 meses en otro centro de otro sitio, con otras caras, otras rutinas, otra casa. Y ahí hasta el curso siguiente en que no me dieron ni vacante ni sustitución hasta febrero cuando me llamaron para ofrecerme un curso en la EOI, donde paradójicamente se habían quedado sin interinos.
En ese septiembre de 2013, asqueada por el ninguneo de los políticos y más y más recortes, decidí tomar medidas y me busqué trabajo en un centro de idiomas en mi ciudad adoptiva. Y hasta ahora. Es otro tipo de enseñanza en la que he trabajado desde que acabé la carrera y que he compaginado con cursos de doctorado y máster. Es más cercana por el número reducido de alumnos y con clases más homogéneas, cosa que a priori suena como el paraíso, pero que no "te cuenta como experiencia". Qué cruel y qué injusto es eso. La experiencia es experiencia sea donde sea.
Este año se ofertaban 9 plazas de inglés y eramos unos 600. Este año nos cambiaban el tipo de examen y apenas tuve tiempo de estudiar. Con todo lo ocurrido, y el pesimismo que trae de la mano el ser "realista" no tenía muchas expectativas, aunque sin ser muy consciente de ello, las había generado en los demás. El sábado entré en el examen consciente de que lo haría peor de lo que sabía y por qué no decirlo, merecía. No estaba nerviosa, es la tranquilidad que da el no esperar nada. El práctico me subió momentáneamente el ánimo, apelando a mis debilidades, la literatura (Fitzgerald, Hemingway, Steinbeck, y Faulkner), la traducción y la fonética (¡Harry Potter!) Agoté hasta el último minuto de la prueba consciente de que los temas eran lo siguiente y yo no había estudiado para hacerlo bien. Sorteo de temas. Desastre.
Lo que vino después, una serie de lamentaciones de familiares y amigos. "¡Con lo que tú sabes! ¿Cómo es que no has escrito nada en el tema?" Pues no. NO escribí lo que se pedía. Y esas cosas pasan. Mi aparente tranquilidad ante la debacle es otra cosa que no se entiende, pero he preferido hacer borrón y cuenta nueva, coger las riendas de mi vida laboral y seguir haciéndolo lo mejor que sé aunque no sea en un instituto. ¿Hasta cuándo puede seguir uno con una vida de interino? ¿Dónde está el límite?  Queridos compañeros que aún estáis inmersos en el proceso de selección, y a los que luego les espera la incertidumbre de saber dónde trabajarán y cuándo, ánimo, suerte y salud.

Os dejo con una canción que podría describir muy bien la vida de un interino y me voy de merecidas vacaciones hasta septiembre. ¡Feliz verano!



PD. Después de este impasse opositoril, la chica del menhir se lava la cara y vuelve el próximo curso con fuerzas renovadas. Estará encantada de leeros.

jueves, 23 de abril de 2015

10 reasons why reading can improve our lives #DíaDelLibro


Como celebración del Día del Libro no queremos recomendar lecturas, sino más bien recomendar que leamos, porque leer puede traer y trae muchas alegrías. 

Para animaros a hacerlo, aquí tenéis un Top 10 de algunos de los beneficios de los que gozaremos si leemos con regularidad: 

1. Desarrollaremos nuestras habilidades verbales. Leer multiplica tu vocabulario e indirectamente la forma de expresarte y eso, lo crean o no, es absolutamente fundamental. Con esto no decimos que uno de repente de convierta en un experto comunicador, para eso entran en juego otras habilidades, pero si te da la posibilidad de hacerte entender.
2. Mejoraremos nuestra concentración. Leer implica estar concentrado durante un periodo más o menos largo, algo que no es fácil a priori y que cuesta a muchos. Estar inmerso en la lectura de un libro implica dar la espalda a cualquier tipo de distracción y, por consiguiente, entrenamos nuestra capacidad de concentración.
3. Apreciaremos más las artes y sacaremos más partido del mundo que nos rodea. Hay estudios que aseguran que los lectores frecuentes muestran mucho más interés por el arte y son más críticos con mundo que les rodea.  
4. Alimentaremos nuestra imaginación y nuestra creatividad. Cuando leemos los límites son los de nuestra imaginación. Los mundos que describen las ficciones cobran vida en la imaginación del lector y contribuyen a expandir y explorar lo que es posible. Esto está directamente asociado a nuestra creatividad. Y la creatividad es fundamental para el éxito en todos los ámbitos de la vida.
5. Sí, leer nos hará más inteligentes. Entendemos inteligente como sabio, la inteligencia no es sólo algo con lo que uno nace, una habilidad, sino que también es destreza y experiencia y eso se adquiere, se cultiva, se trabaja. Leer extensivamente por placer contribuye a expandir conocimientos del mundo en el que vivimos y por lo tanto, nos hace más inteligentes.
6. Nos hace interesantes y atractivos. En nuestras interacciones sociales el más versado o inteligente sabe desenvolverse o adaptarse con más facilidad y esto lo hace directamente más interesante.
7. Reduciremos el estrés. Está comprobado que abstraerse en la lectura reduce considerablemente el estrés que nos ocasiona el día a día al aislarnos de distracciones externas.
8. Mejoraremos la memoria.
9. Nos ayudará a descubrirnos, entendernos y desarrollarnos como personas. No necesita más explicación
Y finalmente, 10 ¡Nos divertiremos!

¡Feliz Día del Libro!
PD. El libro que está ahora en mi mesilla es "The Female of Species" de Joyce Carol Oates, ¿y el vuestro?

(El artículo original en inglés, que encontramos en una búsqueda aleatoria y del que hemos extraído y desarrollado estos puntos, podéis leerlo aquí)


sábado, 21 de marzo de 2015

Love In the Asylum. #InternationalDayOfPoetry


Dylan Thomas, uno de mis poetas atormentados favoritos. Feliz día de la Poesía.

A stranger has come
To share my room in the house not right in the head,
A girl mad as birds

Bolting the night of the door with her arm her plume.
Strait in the mazed bed
She deludes the heaven-proof house with entering clouds

Yet she deludes with walking the nightmarish room,
At large as the dead,
Or rides the imagined oceans of the male wards.

She has come possessed
Who admits the delusive light through the bouncing wall,
Possessed by the skies

She sleeps in the narrow trough yet she walks the dust
Yet raves at her will
On the madhouse boards worn thin by my walking tears.

And taken by light in her arms at long and dear last
I may without fail
Suffer the first vision that set fire to the stars. 





jueves, 12 de marzo de 2015

Historia de la Lengua Inglesa en 25 mapas

*chart by Minna Sundberg, a Finnish-Swedish comic artist.

Ayer, buscando esquemitas de The Great Vowel Shift, di con esta maravilla en VOX, 25 maps that explain the English Language que resume de un vistazo la evolución de la Lengua Inglesa. 

Aquellos compañeros Filólogos que se entusiasmen con estos temas, estudiantes de Historia de la Lengua en la universidad, opositores, amantes de los mapas o simplemente curiosos encontrarán esto útil a la par que didáctico. Enjoy it.


martes, 27 de enero de 2015

Why English is hard to learn...


We'll begin with box, and the plural is boxes
But the plural of ox should be oxen, not oxes
Then one fowl is goose, but two are called geese
Yet the plural of moose should never be meese

You may find a lone mouse or a whole lot of mice, 
But the plural of house is houses, not hice. 
If the plural of man is always called men, 
Why shouldn't the plural of pan be pen? 

The cow in the plural may be cows or kine, 
But the plural of vow is vows, not vine. 
And I speak of a foot, and you show me your feet, 
But I give a boot... would a pair be beet?

If one is a tooth, and a whole set is teeth,
Why shouldn't the plural of booth be beeth?
If the singular is this, and the plural is these,
Why shouldn't the plural of kiss be kese?

Then one may be that, and three be those,
Yet the plural of hat would never be hose.
We speak of a brother, and also of brethren,
But though we say mother, we never say methren.

The masculine pronouns are he, his and him,
But imagine the feminine she, shis, and shim.
So our English, I think you will agree,
Is the trickiest language you ever did see.

I take it you already know
of tough, and bough and cough and dough?
Others may stumble, but not you
on hiccough, through, slough and though.

Well done! And now you wish, perhaps
To learn of less familiar traps?
Beware of heard, a dreadful word
That looks like beard and sounds like bird.

And dead; it's said like bed, not bead!
For goodness sake, don't call it deed!
Watch out for meat and great and threat,
(They rhyme with suite and straight and debt)

A moth is not a moth in mother,
Nor both in bother, broth in brother.
And here is not a match for there,
Nor dear and fear for bear and pear,

And then there's dose and rose and lose –
Just look them up &ndash and goose and choose,
And cork and work and card and ward
And font and front and word and sword.

And do and go, then thwart and cart.
Come, come, I've hardly made a start.
A dreadful language: Why, man alive,
I'd learned to talk when I was five.

And yet to write it, the more I sigh,
I'll not learn how 'til the day I die.