jueves, 3 de septiembre de 2015

De profesores nativos y no nativos.

Este verano tuve el placer de leer este estupendo artículo de Tatiana Gunko en Didáctica, ¿Profesor nativo o no nativo? He ahí la cuestión. Y he de decir que suscribo casi al 100% lo que dice y no quería dejar de compartirlo con vosotros en el blog.


Los profes de idiomas tenemos que demostrar siempre el triple en academias y centros de idiomas que los compañeros nativos (con o sin formación docente e incluso sin formación de ningún tipo) porque se tiene la creencia de que el nativo, por decreto, siempre va a ser mejor. De momento yo tengo la suerte de que en mi trabajo me siento igual de valorada que mis compañeros nativos. Disfruto compartiendo experiencias y aprendiendo con ellos. No puedo quejarme. Pero el problema, más que los compañeros docentes nativos, son algunos padres/ alumnos que tienen la idea prejuiciosa de que o el profe es nativo o sus niños no aprenden. Afortunadamente hay otros que sólo valoran si haces bien tu trabajo y no cuál es tu lengua materna. El debate está servido.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Ocho

La chica del menhir cumple 8 años. ¿Quién iba a imaginar hace 8 años que esto seguiría en pie? Lo que empezó siendo un totum revolutum de cosas que se me pasaban por la cabeza, ha terminado siendo algo importante para mí, aunque a veces lo haya dejado algo abandonado. En fin, la chica tiene ya 8 añitos y a pesar de sus muchas imperfecciones estoy orgullosa de que siga adelante. Por otros ocho más...

martes, 1 de septiembre de 2015

La rentrée


Un año más damos la bienvenida al curso sin saber que nos deparará el futuro. Este es sin duda un año de incertidumbres con cambios electorales y de momento, sin mucho cambio en el panorama educativo. Con la convicción de que la LOMCE tiene los días contados, afrontamos el nuevo curso con ganas renovadas en septiembre, aunque calculo que para cuando empiece octubre la mitad se ha dado de bruces con la realidad de clases problemáticas y otras incidencias del día a día.

Personalmente, empiezo el curso 2015/ 2016 con muchas ideas y proyectos para poner en práctica en clase que he ido macerando durante el periodo estival y con otros que tienen que ver con mi formación: cursos a los que les tengo ganas y los exámenes del Lycée Français (DELF) que empezaré a preparar este año. ¿Y vosotros? ¿Cómo se presenta el nuevo curso?

A todos, buena suerte y buen inicio de curso.

viernes, 26 de junio de 2015

Summertime



Durante el paréntesis de las vacaciones estaremos poniendo al día el blog para empezar el curso con nuevas entradas. Feliz descanso.

miércoles, 24 de junio de 2015

Oposiciones: una serie de catastróficas desdichas.


SPOILER: Esta entrada va a ser larga, muy larga...

Estudiar para unas oposiciones mientras se trabaja es tarea complicada, como la mayoría de compañeros docentes interinos saben. Si además las administraciones apuran hasta unos meses antes para confirmar que se convocan, la cosa se pone peliaguda. 
Este año ha sido la segunda vez que me presentaba a una oposición de secundaria y el final ha sido catastrófico. Esta entrada la escribo a modo de desahogo y de reflexión sobre un proceso selectivo vil y ruin, que necesita de reforma y que condiciona tu vida durante años sin darte cuenta. Permitidme que vomite aquí algo del estrés acumulado. Aviso de que la vomitona puede ser errática, en plan stream of consciousness.
La primera vez que me enfrenté a una oposición fue en 2010, justo antes del "tijeretazo". Aprobé y no me quedé muy lejos de conseguir plaza, pero desde ese punto todo fue una sucesión de reveses y complicaciones a las que se les ha intentado sacar el lado bueno.
A la espera de saber qué pasaba, aquel septiembre de 2010 me llamaron para ocupar una vacante para todo el año con un tercio de jornada en el 1er y 3er trimestre y el 2º a completa. El primero y el último puede decirse que trabajé prácticamente gratis, es decir, para pagarme el techo. Ofrecer un tercio de jornada es de locos, pero aún así lo acepté porque en esto de las oposiciones eres esclavo de la experiencia y si la docencia es vocación uno hace lo que tiene que hacer. De un día para otro me mudé con la casa a cuestas a 500km de donde vivía entonces. Apuesto a que muchos estaréis asintiendo ahora al leer esto. No es nada nuevo lo que cuento. Es la NO vida del interino, supeditada durante años, entre convocatoria y convocatoria, a la carretera, de centro a centro, como un nómada. Eso si hay suerte y te llaman. 
De ese año en un centro en un pueblo de Toledo aprendí más de lo que jamás hubiera imaginado. Los inconvenientes, que los había, los olvidé. El centro era humilde, pero la ilusión del equipo docente era inigualable. Tuve la suerte de empaparme de las enseñanzas de un par de grandes y sabios docentes que se jubilaban aquel año y que no habían perdido un ápice de entusiasmo. Tampoco olvidaré a ese complicado grupo de chavales de PCPI con los que tuve el placer de aprender y a los que enseñé un poquito de Literatura Española e Inglés.  Durante ese curso me formé en todo lo que pude en el CPR, en INTEF, participé activamente en todo lo que organizaba el centro, del programa de Comenius,  de los grupos de trabajo, en fin, de lo que es la vida de un docente.
Sin embargo, esa primera experiencia docente en un IES se vió empañada al curso siguiente, cuando después de tener vacante asignada para todo el curso, el aumento de horas lectivas de los docentes y el consecuente recorte (bestial en CLM) de personal, me dejó en casa, a la espera de que me llamaran. Mientras tanto tu vida está en stand by. No trabajé hasta diciembre, para cubrir 10 días a una compañera con afonía. Y te plantas con tus cosas en otra ciudad, sin casa y sin poder conocer ni hacer mucho con esos alumnos porque si no lo haces te saltan y te pasan por delante y entras en un bucle infinito e infernal. Después de eso a casa, hasta casi febrero para otra sustitución de 4 meses en otro centro de otro sitio, con otras caras, otras rutinas, otra casa. Y ahí hasta el curso siguiente en que no me dieron ni vacante ni sustitución hasta febrero cuando me llamaron para ofrecerme un curso en la EOI, donde paradójicamente se habían quedado sin interinos.
En ese septiembre de 2013, asqueada por el ninguneo de los políticos y más y más recortes, decidí tomar medidas y me busqué trabajo en un centro de idiomas en mi ciudad adoptiva. Y hasta ahora. Es otro tipo de enseñanza en la que he trabajado desde que acabé la carrera y que he compaginado con cursos de doctorado y máster. Es más cercana por el número reducido de alumnos y con clases más homogéneas, cosa que a priori suena como el paraíso, pero que no "te cuenta como experiencia". Qué cruel y qué injusto es eso. La experiencia es experiencia sea donde sea.
Este año se ofertaban 9 plazas de inglés y eramos unos 600. Este año nos cambiaban el tipo de examen y apenas tuve tiempo de estudiar. Con todo lo ocurrido, y el pesimismo que trae de la mano el ser "realista" no tenía muchas expectativas, aunque sin ser muy consciente de ello, las había generado en los demás. El sábado entré en el examen consciente de que lo haría peor de lo que sabía y por qué no decirlo, merecía. No estaba nerviosa, es la tranquilidad que da el no esperar nada. El práctico me subió momentáneamente el ánimo, apelando a mis debilidades, la literatura (Fitzgerald, Hemingway, Steinbeck, y Faulkner), la traducción y la fonética (¡Harry Potter!) Agoté hasta el último minuto de la prueba consciente de que los temas eran lo siguiente y yo no había estudiado para hacerlo bien. Sorteo de temas. Desastre.
Lo que vino después, una serie de lamentaciones de familiares y amigos. "¡Con lo que tú sabes! ¿Cómo es que no has escrito nada en el tema?" Pues no. NO escribí lo que se pedía. Y esas cosas pasan. Mi aparente tranquilidad ante la debacle es otra cosa que no se entiende, pero he preferido hacer borrón y cuenta nueva, coger las riendas de mi vida laboral y seguir haciéndolo lo mejor que sé aunque no sea en un instituto. ¿Hasta cuándo puede seguir uno con una vida de interino? ¿Dónde está el límite?  Queridos compañeros que aún estáis inmersos en el proceso de selección, y a los que luego les espera la incertidumbre de saber dónde trabajarán y cuándo, ánimo, suerte y salud.

Os dejo con una canción que podría describir muy bien la vida de un interino y me voy de merecidas vacaciones hasta septiembre. ¡Feliz verano!



PD. Después de este impasse opositoril, la chica del menhir se lava la cara y vuelve el próximo curso con fuerzas renovadas. Estará encantada de leeros.

jueves, 23 de abril de 2015

10 reasons why reading can improve our lives #DíaDelLibro


Como celebración del Día del Libro no queremos recomendar lecturas, sino más bien recomendar que leamos, porque leer puede traer y trae muchas alegrías. 

Para animaros a hacerlo, aquí tenéis un Top 10 de algunos de los beneficios de los que gozaremos si leemos con regularidad: 

1. Desarrollaremos nuestras habilidades verbales. Leer multiplica tu vocabulario e indirectamente la forma de expresarte y eso, lo crean o no, es absolutamente fundamental. Con esto no decimos que uno de repente de convierta en un experto comunicador, para eso entran en juego otras habilidades, pero si te da la posibilidad de hacerte entender.
2. Mejoraremos nuestra concentración. Leer implica estar concentrado durante un periodo más o menos largo, algo que no es fácil a priori y que cuesta a muchos. Estar inmerso en la lectura de un libro implica dar la espalda a cualquier tipo de distracción y, por consiguiente, entrenamos nuestra capacidad de concentración.
3. Apreciaremos más las artes y sacaremos más partido del mundo que nos rodea. Hay estudios que aseguran que los lectores frecuentes muestran mucho más interés por el arte y son más críticos con mundo que les rodea.  
4. Alimentaremos nuestra imaginación y nuestra creatividad. Cuando leemos los límites son los de nuestra imaginación. Los mundos que describen las ficciones cobran vida en la imaginación del lector y contribuyen a expandir y explorar lo que es posible. Esto está directamente asociado a nuestra creatividad. Y la creatividad es fundamental para el éxito en todos los ámbitos de la vida.
5. Sí, leer nos hará más inteligentes. Entendemos inteligente como sabio, la inteligencia no es sólo algo con lo que uno nace, una habilidad, sino que también es destreza y experiencia y eso se adquiere, se cultiva, se trabaja. Leer extensivamente por placer contribuye a expandir conocimientos del mundo en el que vivimos y por lo tanto, nos hace más inteligentes.
6. Nos hace interesantes y atractivos. En nuestras interacciones sociales el más versado o inteligente sabe desenvolverse o adaptarse con más facilidad y esto lo hace directamente más interesante.
7. Reduciremos el estrés. Está comprobado que abstraerse en la lectura reduce considerablemente el estrés que nos ocasiona el día a día al aislarnos de distracciones externas.
8. Mejoraremos la memoria.
9. Nos ayudará a descubrirnos, entendernos y desarrollarnos como personas. No necesita más explicación
Y finalmente, 10 ¡Nos divertiremos!

¡Feliz Día del Libro!
PD. El libro que está ahora en mi mesilla es "The Female of Species" de Joyce Carol Oates, ¿y el vuestro?

(El artículo original en inglés, que encontramos en una búsqueda aleatoria y del que hemos extraído y desarrollado estos puntos, podéis leerlo aquí)


sábado, 21 de marzo de 2015

Love In the Asylum. #InternationalDayOfPoetry


Dylan Thomas, uno de mis poetas atormentados favoritos. Feliz día de la Poesía.

A stranger has come
To share my room in the house not right in the head,
A girl mad as birds

Bolting the night of the door with her arm her plume.
Strait in the mazed bed
She deludes the heaven-proof house with entering clouds

Yet she deludes with walking the nightmarish room,
At large as the dead,
Or rides the imagined oceans of the male wards.

She has come possessed
Who admits the delusive light through the bouncing wall,
Possessed by the skies

She sleeps in the narrow trough yet she walks the dust
Yet raves at her will
On the madhouse boards worn thin by my walking tears.

And taken by light in her arms at long and dear last
I may without fail
Suffer the first vision that set fire to the stars.