miércoles, 6 de octubre de 2010

No goodbyes


He tardado unos días en poder escribir estas palabras pero tenía que escribirlas, se las debo.

Este post empieza con una foto que describe mi paso por el mediterráneo. La foto fue tomada mi primer fin de semana allí, adaptándome a la brisa del mar. Después de 3 años de altibajos, como la marea, poco a poco me hice camino hacia la orilla en Alicante. Es tanto lo que me ha dado y lo que dejo allí que, a pesar de todas las cosas menos buenas que también había, esos tres años se merecen que les dedique un post.
Una apuesta por el futuro, o una inversión de futuro, me ha llevado a abandonarla sin despedidas, de repente. Decisiones que uno debe o tiene que tomar en la vida, le gusten más o menos.
Esto va por cada uno de esos 1095 días. Por todas las personas que me han dado tanto allí, compañeras de trabajo, compañeros de máster, amigos y mi pequeña familia alicantina. Gracias a todos ellos.
Alguien me dijo hace unos días que mucho de mí quedaba allí también. Con eso me doy por satisfecha. Despedidas ninguna. Hasta luegos los justos. Volveré.

Pd Tardaré en hablar así de bien de mi nuevo emplazamiento así que mientras tanto yo sigo hablando de recursitos y educación que es lo que me ha traído aquí.