martes, 3 de febrero de 2009

EOI del tercer mundo


Hoy incluimos algo así como un post-denuncia. Al hilo de una noticia publicada en prensa sobre las condiciones del edificio de la EOI de Cádiz, aprovechamos para denunciar el estado deplorable de los edificios que albergan las Escuelas de Idiomas en muchas ciudades a lo largo y ancho de la geografía española.
El artículo al que nos referimos se titula "Babel está en Lilliput" publicado en la edición andaluza de el diario
El País. En la EOI de Cádiz, el deterioro de las instalaciones ha llegado hasta tal punto que las protestas de los alumnos y profesores no paran de sucederse. El invierno ha puesto en evidencia la antigüedad del edificio: la red eléctrica no soporta el enganche de varios calefactores al mismo tiempo y muchas ventanas no llegan a cerrar, por lo que el aire se cuela en las aulas. Papeles de periódicos sirven para cubrir los huecos y el salón multiusos, que se usa para hacer exámenes, está sólo cubierto por un techo de uralita, por el que se cuela la lluvia. Y no sólo eso, los baños son para lilliputienses (los urinarios les llegan por las rodillas), ya que se trata de una antigua escuela infantil.

La mejor parte de todo esto es que las protestas de estudiantes y profesores, que hace unos días llegaron a ir a clase con mantas y a repartir leche caliente en el patio para combatir las bajas temperaturas, no han dejado fría a la administración y han servido para que tomen cartas en el asunto.

Pero esto es un caso aislado ya que como decíamos antes son muchas las Escuelas de Idiomas que se encuentran en el mismo estado. Yo misma he estado en un par con problemas muy parecidos porque en la mayoría de los casos se tratan de edificios reconvertidos que no han sido acondicionados para sus nuevas funciones. No pedimos que se construyan edificios nuevos sólo que se acondicionen debidamente. Esto a mí me molesta especialmente porque tengo mucho respeto a las EOI y a la labor que se realiza en ellas. Y la verdad es que con cosas como estas parece que la Administración no esté dándole la importancia y el lugar que se merecen.